Me despierto con un suspiro indeleble que rompe el aire
Y en la penumbra descubro que la calidez de tu cuerpo es
pasado
Me quedo un rato absorto, embobecido, sin saber si seguir
tus pasos
Pero desecho tal idea, y decido seguir durmiendo
No hay tentación alguna más allá de evocar tu recuerdo
De la noche pasada mientras insertaba mis dedos en tu pelo
Y decido suavemente llevar mi mano hasta mi miembro
Masturbándome un buen rato, mientras está amaneciendo
(Dedicado a tí, esa paja llevaba tu nombre)
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